La familia De la Peña se hace con la ganadería “Toros de Contreras” perteneciente al ganadero sevillano Campos Peña. La nueva propiedad recupera el hierro familiar y se anunciará con el nombre de María Luisa de la Peña Gutiérrez. Las reses pastarán en la finca “El Chaparro”, en el término municipal de Gerena.
Utrera, 23 de febrero de 2011
La base completa de la ganadería “Toros de Contreras”, línea directa de Murube y hierro aspirante a la Unión de Criadores de Toros de Lidia, propiedad del ganadero sevillano Campos Peña, ha sido adquirida por la utrerana familia De la Peña, conocida en el ámbito taurino por sus antecedentes ganaderos. El matador de toros, Alberto de la Peña, hijo de la nueva propietaria y representante junto a sus hermanos Ricardo y Eduardo del nuevo hierro, se muestra ilusionado tras poder cumplir uno de sus sueños más ambiciosos: “volver a vivir el campo con toros de nuestra propiedad”.
“Por razones de edad no pude disfrutar de la ganadería que fundó mi abuelo Isidoro Peña, y aunque recuerdo momentos imborrables vividos en el campo entre el ganado bravo, mi sueño, mi ilusión y la de mis hermanos ha sido siempre volver a disfrutar nuestra afición”. A Alberto le une una gran amistad con la familia Campos Peña, de manera especial con Ernesto. El torero de Utrera es un fijo en los tentaderos de la casa. Y tras realizar uno de ellos hablaron de su afición por el ganado bravo. “Le dije a Ernesto si había posibilidad de hacerse con la base de “Contreras”, puesto que han sido unos toros que en mi corta carrera como torero me han dando triunfos importantes, y a mis hermanos y a mi nos hacia ilusión trabajar en su crianza. No hubo problemas y hoy el sueño de nuestra afición comienza a hacerse realidad”.
La vacada está compuesta por 70 vacas de vientre y 3 sementales, la totalidad de reses que la familia Campos Peña poseía referente al hierro “Toros de Contreras”. Además adquieren 16 añojos y 18 érales –macho y hembras- que vienen sin tentar. Queda en propiedad de Campos Peña los utreros y el hierro ganadero. “Nuestra intención era recuperar el hierro familiar que fundó mi abuelo Isidoro Peña, y que se anunciaba a nombre de María Luisa de la Peña, y así lo vamos a hacer” Las reses pastarán en la finca “El Chaparro” en el término municipal de Gerena, 400 hectáreas en régimen de alquiler. “Hemos querido recuperar también estas tierras de muy buenos recuerdos para nosotros, pues se da la circunstancia de que en “El Chaparro” pastaron, hasta su venta, las reses de la antigua ganadería familiar”.

“Nos hemos propuesto mis hermanos y yo disfrutar con ello, hacerlo sin prisas y con una enorme afición. Comercializar con la ganadería, en estos tiempos, parece una utopía. No queremos correr. Sé, por lo que tenté, como puede estar. El encaste nos gusta… Ahora repasaremos los libros y a esperar que es lo que se puede sacar de ahí. Nos hemos traído una ganadería completa, con lo bueno y con lo malo, aunque el fondo es muy bueno, y ahí está nuestra ilusión. Cuando conozcamos bien lo que tenemos ya veremos si refrescamos o seguimos como estamos”. Alberto de la Peña quiere dejar patente también su agradecimiento a la familia Campos Peña por el trato exquisito que le han dispensado. “No hemos tenido el más mínimo problema, nos han facilitado todo y al detalle”. Aún queda por hacer el traslado de las reses a la nueva propiedad. “Queremos hacerlo cuando se realicen los saneamientos correspondientes en “Hato Blanco Viejo”, la finca de Campos Peña. Esperamos que antes de que finalice el mes de marzo el ganado esté en “El Chaparro”.
La ganadería, que se anunciará con el nombre de María Luisa de la Peña Gutiérrez, será gestionada por el torero y los hermanos de este. “Mi hermano Ricardo tendrá la responsabilidad del campo, Eduardo se dedicará a la genealogía y será quien trabajará en los libros, y yo ejerceré de representante o relaciones públicas”. Respecto a asociarse “nuestra idea es pertenecer a la Agrupación Española de Ganaderías de Reses Bravas (AEGRB), por un simple motivo, porque en un principio no pensamos lidiar corridas de toros. Nuestra ilusión, ahora, es sólo lidiar érales en novilladas sin picadores, que obviamente tendremos que hacerlo con el hierro de Contreras, que es el que traen marcado”.
