OPINION

L. Vilches. Foto Álvaro Pastor“…Vilches superó el olvido, superó graves cornadas y superó, con valor, técnica y toreo, las dificultades de las duras corridas en la que fue encasillado. Con lo que no ha podido es con el pesado lastre de una espada sin punta que le hunde de nuevo en la indiferencia…”            

22 de febrero de 2010

     Me he quedado fijo e inmóvil en una estampa de un torero y un toro. La miro de cerca, me alejo, y vuelvo a ella para seguir embelesado en la belleza del trazo, en la infinita majestuosidad del natural prolongado, dilatado y cadencioso. Es una vieja y arrugada fotografía encontrada por azar y antes guardada, quizá, por la estética del retrato.

     Quien en ella está y así torea es un joven delgado, muy delgado, espigado y “amanoletado” en su físico, perdido entonces en el duro entrenamiento diario y a cuesta con su sueño de ser torero. Este sevillano nacido en Utrera, en los pagos donde se dieron las primeras castas fundacionales del toro bravo, emocionaba al más purista de los aficionados y provocaba el disfrute con su elegante toreo salpicado por la sensibilidad de los elegidos.

     Durante aquellos años sólo se le vio en escasas y esporádicas apariciones en festejos celebrados en desconocidas ferias de pueblo. De todas formas, el joven Vilches, a solas con su sueño, echó a andar en aquellas temporadas con el único bagaje, que no es baladí, de su pureza y calidad torera. Decía  John Berger que “la esperanza es una llama en la oscuridad que te permite ver”. Luis la tuvo, la vio y salió entonces del oscuro pozo del olvido. Y lo hizo toreando.

     Estábamos, seguro, en presencia de unos de los mejores toreros que ha dado Sevilla en las últimas décadas. Hace dos lustros, cuando le entrevistaba con motivo de su salida por la Puerta Grande de Las Ventas, me decía que “estar en el toro es vivir el día a día, lo que se hace hoy hay que superarlo mañana; si no es así nada vale”. Vilches superó el olvido, superó graves cornadas y superó, con valor, técnica y toreo, las dificultades de las duras corridas en las que fue encasillado. Con lo que no ha podido es con el pesado lastre de una espada sin punta que le hunde de nuevo en la indiferencia.            

     No va a ser, ni mucho menos, el año taurino que esperaba y deseaba el torero de Utrera. El toreo de Vilches se difumina sin remisión. Se le ignora en Sevilla y quizás en Madrid,  plazas vitales para continuar  buscando esa espada que no le marque las diferencias entre su lento capote y mágica muleta. Ojalá la encuentre y no le sea demasiado pesada la carga.    





SEVILLA TAURINA









CUDERNOS DE TAUROMAQUIA





  (C) Manuel Viera.com / Reservados todos los derechos - Web personal de Manuel Viera, crítico taurino WEB DISEÑADA POR MERCURIO ESTUDIOS - UTRERA (SEVILLA)Diseño Web
Mercurio Estudios